No a los aprietes de Gendarmería en las luchas

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Foto: Fernando Bodiño.

Desde el inicio de la cuarentena hemos registrado hechos de represión policial acaecidos en todo el país. EL punto culmine de estos delitos cometidos por el Estado es la desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro por quien aún,  a más de 100 días, seguimos exigiendo su aparición con vida.

En ese marco, las ciudades ribereñas del Paraná, además de una pandemia atroz, estamos enfrentando la quema asesina de las islas, que provoca el humo que nos ahoga y causa múltiples situaciones en la salud de nuestra gente y la destrucción del ecosistema, un auténtico ecocidio con nefastas consecuencias a futuro, con destrucción de flora y fauna, hechos que configuran graves delitos ambientales perpetrados, reiterados e incrementados en los últimos tiempos en los humedales del Delta del Paraná, con la más absoluta impunidad. O sea, frente a la inoperancia, cuando no indiferencia, de gobernantes y justicia.

Como es de público conocimiento, el descontento y la preocupación social por este ecocidio ha crecido a grandes escalas en las últimas semanas, contando con la adhesión de gran parte de la sociedad de Rosario, de organizaciones medioambientales y de derechos humanos, que  han visto la necesidad de llamar la atención de las autoridades convocando a la sociedad en una acción de denuncia y resistencia pacífica pocas veces vista.

Sin desconocer los riesgos de las manifestaciones públicas, las cuales se intentan realizar con todos los protocolos sanitarios, el  reclamo llevado adelante  es legítimo. Lo preocupante, en la última acción de resistencia popular efectuada en el Puente Rosario-Victoria, fue el operativo montado por Gendarmería Nacional, quien grabó y/o filmó a toda la gente en un claro mensaje del costo que puede tener reclamar por nuestros derechos: a una vida sana y a la detención de la destrucción del patrimonio social, nuestros humedales, sin los cuales cambiarán muchas cosas para la ciudad y sus habitantes, en beneficio del interés económico de unos pocos.

Las numerosas e impactantes imágenes tomadas por algunos fotógrafos, hablan por sí mismas.

Asistimos con gran preocupación, y denunciamos una vez más,  lo que a todas luces resultan hechos de amedrentamiento que podrían transformarse en un intento de criminalización a los y las que ejercen el derecho de expresión y manifestación, en particular el derecho a la protesta, receptado en nuestra Constitucional Nacional – y en instrumentos internacionales de Derechos Humanos- incorporados a la misma.-

Exigimos acciones concretas al poder ejecutivo nacional en defensa del derecho a la vida, a la salud y a la protección de nuestros humedales.

No olvidamos, No perdonamos, No nos reconciliamos.-

APDH Regional Rosario

Lunes 14 de agosto de 2020

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