No fue inconducta, fue genocidio

CARTA ABIERTA

Al Sr. presidente de la Nación Argentina Alberto Fernández

Hace pocos días tuvo Ud., Sr. presidente, según sus propias palabras, dichos que «han herido la sensibilidad  de las víctimas». Hablamos nada más ni nada menos que de las víctimas del Terrorismo de Estado de la última dictadura en la Argentina, y de sus victimarios y ejecutores primarios, las Fuerzas Armadas, como institución.

Luego, entiende que no ha usado las «palabras pertinentes» y pide «disculpas por ello».

Quienes a través del tiempo, desde los momentos más terribles del genocidio a la fecha, no hemos dejado de bregar por castigo para los genocidas ante todos los gobiernos, queremos contarle que desde el lugar donde militamos escribimos esta carta abierta, que aunque llega aparentemente a destiempo, de todas maneras queremos hacerle conocer nuestras luchas, ante su visita a nuestra ciudad:

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Regional Rosario lo insta a retractarse públicamente (más allá de sus palabras en sus redes sociales) en su acto en la ciudad de Rosario al ser su primera aparición pública tras sus declaraciones en Campo de Mayo en cuanto al accionar criminal de las fuerzas armadas durante la última dictadura cívico-eclesiástico-militar.

Somos una organización de militantes defensores de los derechos humanos pluripartidaria, que se inició a nivel nacional a la luz de los crímenes cometidos por la Triple A, allá por el año ’75 y un año después del Golpe de Estado, a nivel local.

Durante todos los gobiernos constitucionales que le preceden, gran parte del pueblo argentino – que Ud. hoy representa- ha sellado un pacto democrático sobre la base del NUNCA MÁS y cuatro décadas de lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

En nombre de ese compromiso asumido, le decimos: no hay reconciliación posible ante el pacto de silencio. No hay vuelta de página posible sin justicia. No hay olvido ni perdón mientras sigamos en la búsqueda de los restos de nuestros compañeros desaparecidos y los nietos apropiados.

Desde los crímenes de la Triple A, nuestra organización llevó adelante las acciones pertinentes para la defensa irrestricta de los derechos humanos ante el ataque sistemático del terrorismo de Estado. Nos hemos desempeñado antes y durante la restauración institucional en procura de juicio y condena a los culpables de los delitos – imprescriptibles- de Lesa humanidad y genocidio.

Es por ello que en nombre de las víctimas y sobrevivientes que representamos en nuestras querellas ante los Tribunales Federales de Rosario y Santa Fe, procurando condenas en cárcel común perpetua y efectiva para los militares y civiles que llevaron adelante el plan sistemático de exterminio; le pedimos que se retracte y reflexione públicamente.

Lo que Ud. llamó INCONDUCTAS, fue un genocidio. Un plan sistemático, previamente organizado que comenzó mucho antes de aquél nefasto 24 de marzo de 1976.

Nos ilusionamos, todavía tenemos capacidad de hacerlo, con la idea de una ley contra el negacionismo, que corone las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia por las que venimos luchando a lo largo de estos 45 años.

Las Fuerzas Armadas lejos están de ser democráticas, como Ud. aseveró. No se trata de hombres y mujeres u oficiales más jóvenes, nacidos en democracia, se trata de una Institución que persiste como parte de un aparato de represión impune, que ejecutó el genocidio y dio pie a futuro a los casos del soldado Carrasco – caso que puso fin al servicio militar obligatorio-, Kosteki y Santillán, Teresa Rodríguez, Santiago Maldonado, Julio López, Rafael Nahuel, Luciano Arruga, los chicos de Monte, entre los más emblemáticos, y las cientos de víctimas de violencia institucional, más el genocidio por goteo de nuestros Pueblos Originarios; causas que también representamos.

NO, SR. PRESIDENTE, NO SE PUEDE DAR VUELTA LA PÁGINA. NO queremos dar vuelta la página.

30.000 compañeros detenidos desaparecidos Presentes!
No olvidamos No perdonamos No nos reconciliamos

APDH REGIONAL ROSARIO

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