Rosario volvió a marchar al grito unísono de Memoria, Verdad y Justicia

Cerca de 95.000 personas volvieron a movilizarse en Rosario este 24 de marzo, al grito unísono de Memoria, Verdad y Justicia, y al cumplirse 46 años del último golpe cívico-militar que instauró el terrorismo de Estado en todo el país.

Con gran emoción y una mezcla de sensaciones encontradas ante la imposibilidad de marchar durante los dos años de pandemia y desafiando al mal clima y las fuertes ráfagas de viento, miles de rosarinos coparon las calles para recordar y seguir pidiendo por los 30.000 compañerxs detenidxs desaparecidxs.

Desde poco antes de las 16 h comenzaron a asomar carteles, fotos y banderas de las distintas organizaciones políticas, sindicales, sociales, estudiantiles y una inmensa cantidad de jóvenes que iban llegando a la plaza San Martín. Pasada las 17, fueron encaminando sus columnas para iniciar el trayecto. Como todos los años, fueron los organismos de derechos humanos quienes en forma unificada encabezaron el recorrido por calle Santa Fe con dirección a Oroño, para pasar como habitualmente lo hacen frente a Tribunales Federales y exigir juicio y castigo a los genocidas. Luego continuó hasta calle San Luis, para tomar Buenos Aires y finalmente bajar por Santa Fe hasta el Parque Nacional a la Bandera.

 

Una vez en el parque, APDH participó en la conducción del acto junto a compañerxs de HIJOS y Familiares. Otro de los momentos esperados del día fue la lectura del documento. Con lágrimas en los ojos y el dolor de recordar una de las etapas más crueles que vivió el país (las consecuencias económicas, políticas y sociales que dejó) representantes de Ronda Madres de Plaza de Mayo, Familiares, APDH, Liga Argentina por los Derechos Humanos, MEDH, Nietes, Hijos y de Ex Presos Políticos, tomados del brazo, fueron compartiendo un párrafo de lo escrito.

SEMILLA SOMOS TODXS

La profundidad de esta fecha atraviesa en forma transversal al seno de la sociedad argentina. Por el compromiso inclaudicable que sostienen en forma ininterrumpida hace varios años, todo el colectivo de organismos de derechos humanos demostró un enorme despliegue organizativo en la ciudad y la vigencia de las luchas.

Frente a una multitud, hicieron oír su voz bien fuerte para seguir exigiendo justicia y castigo a los culpables del genocidio, como también describir la sensible situación que toca de cerca a los militantes sociales con el mecanismo conocido como lawfare, el cese de la violencia institucional y como también señalar responsabilidades de quienes tomaron una usuraria deuda con entidades financiares internacionales.

En representación de la APDH Rosario, fue la propia presidenta, Verónica Gauseño, quien hizo lectura del siguiente párrafo:

“Dejaron 30 mil desaparecidos, hubo miles de presos políticos, asesinados y varias decenas de miles de exiliados, jamás sabremos cuántos miles debieron exiliarse internamente. Números fríos a los que poco a poco les fuimos poniendo rostros, nombres, militancia política. Eran hombres y mujeres que salieron a pelear por sus sueños, a luchar para que alguna vez pudiéramos vivir en una sociedad donde seamos políticamente soberanos, económicamente libres y socialmente justos. Esos hombres y mujeres hoy siguen siendo nuestra bandera de unidad y de lucha, porque hay mucho que andar aún para alcanzar sus ideales.”

MEMORIA EN ACCIÓN

Además de la tradicional marcha por el 24, el mes de la Memoria estuvo marcado por una cargada agenda de actividades en las cuales APDH participó activamente.

El jueves 17, en el Museo de la Memoria, se inauguró la muestra de Germán Menna: ¿Cómo retratar a una sobreviviente?, con el objetivo de reflexionar sobre la lucha y visibilizar las vivencias de la comunidad travesti- trans de Santa Fe durante la última dictadura cívico, eclesiástica y militar. La misma continuará abierta al público hasta el 19 de junio en la sala de muestras Juan Emilio Basso Feresín.

Las actividades en el Museo continuaron el sábado 19 con la presentación del libro de Marianela Scocco: “Una historia en movimiento. Las luchas por los derechos humanos en Rosario (1968-1985)”.

Como todos los años, el 23 de marzo se realizó la vigilia en la plaza 25 de Mayo, para esperar entre todxs el 24, la cual se vio interrumpida repentinamente por la lluvia intensa. APDH Rosario fue invitada por Madres de Plaza 25 de Mayo Rosario y Ronda, Museo de la Memoria y el área de Derechos Humanos de la UNR.

 

El 24 de marzo comenzó con la ceremonia de plantación de árboles en el Bosque de la Memoria del Parque Scalabrini Ortiz, de la cual, por la Asamblea Permanente participaron Norma Ríos (vicepresidenta de  APDH Argentina), y compañeras de la regional Rosario, en compañía de les Constructores Territoriales en Derechos Humanos. En el acto APDH plantó el primer árbol junto al intendente Pablo Javkin y a la presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck.

Por la tarde, antes de la marcha, Ríos asistió también a una invitación en La Bancaria donde se colocó una placa en conmemoración del trabajador bancario Héctor Rimada, secuestrado el 3 de diciembre de 1976, junto a su pareja Olga Pataccini y su bebé.

Sin embargo, las actividades e invitaciones no se limitaron solo a Rosario. La mañana del 24, Verónica Gauseño y Lautaro Ruiz (equipo de prensa de APDH Rosario) participaron del acto oficial organizado por el Espacio Memoria, Verdad y Justicia de la ciudad de Pérez. Ruiz leyó el documento en representación del espacio de Pérez, mientras que Gauseño brindó unas palabras, como hija y sobrina de víctimas de la dictadura en la ciudad: “Estoy acá como hija de uno de los 30 mil desaparecidos, uno de los catorce de Pérez. Soy hija de Miguel Ángel, sobrina de ‘Kenio’ ”. Recordó «todo lo hecho» durante varios años y agradeció a Ernesto (vecino de la ciudad de aquella época y uno de los gestores de las primeras convocatorias por el 24 de Marzo), adjudicándole que gracias a él “se fueron juntando cuando eran dos o tres en la plazoleta”. Los agradecimientos fueron extensivos a todo el arco político en su conjunto, porque “más allá del color de partido, la memoria, verdad y justicia es un compromiso que ha asumido el Estado, y un consenso que hemos logrado a más de 30 años de democracia”.

“Nosotros fuimos semillas de esa generación que puso el cuerpo, el alma y el corazón para luchar por una patria más justa, libre y soberana”, reflexionó Gauseño. “Somos el legado de esas madres, abuelas, hijos y los organismos de derechos humanos”. Para profundizar lo que es el compromiso en la búsqueda de la verdad y la justicia, expresó: “Seguimos con las querellas y con los juicios de lesa humanidad sentando en el banquillo de los acusados a los culpables, no solo de las torturas, desapariciones y secuestros, sino también, tratando de sentar, a 46 años, a los responsables de la pata económica de la dictadura”. Respecto de la intención del plan genocida de cambiar la matriz socioeconómica, destacó que“ no olvidemos que todo esto que se hizo fue para instaurar un plan económico que hambreó al pueblo, y para eso tuvieron que borrar no a una, sino a varias generaciones, porque aún estamos esperando que nos digan donde están nuestros más de 300 hermanos apropiados que tienen su identidad cambiada”.

Verónica remarcó la obligación del Estado y la búsqueda de justicia que persigue, es por eso que a 46 años sigue “exigiendo al Estado que me diga que pasó con mi papá. ¿Dónde está? Porque el cuerpo no está. No sé cuál fue su destino final”; no obstante, refirió al conjunto de perecinas y perecinos víctimas del terrorismo de Estado, al hablar “en nombre propio, pero también exigiendo justicia por los catorce compañeros. De los catorce, solo tres o cuatro tuvieron sentencia condenatoria de sus verdugos.” “Capaz que yo no esté, pero van a estar los nietos”, dijo para referir a la generación siguiente y en alusión a una nueva agrupación emergente en DDHH, NIETES.

Refirió a cómo esta agenda de memoria, verdad, justicia e identidad actualiza sus luchas y consignas. Y es esa dinámica de la historia, la que llevó a reflexionar que esta búsqueda es “a los 30.400, porque estamos aprendiendo, en la ampliación de derechos, que hubo mujeres del colectivo travesti-trans que fueron doblemente desaparecidas”, esto sucedía cuando “la ‘cana’ no reconocía su identidad auto percibida”, sino que “estaban con el nombre y apellido del documento”. Por estas circunstancias, calificó de “doble desaparición para el colectivo”. Para concluir, expresó: “Ampliaremos las consignas, serán 30.400. Seguiremos sumando en este camino de reclamo de justicia a todos los que quieran sumarse, no importa la bandera partidaria o política, porque esto ya es un legado de todo el pueblo argentino. Seguiremos peleando, buscando justicia por todas y por todos”.

En tanto, por el Espacio Memoria, Verdad y Justicia de la ciudad de Pérez, Lautaro Ruiz fue quien tomó la palabra y reflexionó acerca de “la importancia y la magnitud que tiene esta fecha”.

Las invitaciones culminaron el martes 29 con la señalización en la Facultad de Humanidades y Artes, organizada por la Dirección General de Derechos Humanos y Memoria, perteneciente a la Secretaría de Género y Derechos Humanos de la Municipalidad de Rosario, donde APDH también participó.

Texto: Lautaro Ruiz y Noelia Castañeda

 

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